Tres Prioridades Fundamentales en la Erradicación de la Pobreza Bíblica

By IFOBA, 2012/01/28 9:49 PM

Autor:  El equipo Multiplex de Escrituras en la Misión.
Fecha: 01.06.2010
Categoría: Las Escrituras en la Misión

Nota del editor: El presente Texto Previo para Ciudad del Cabo 2010 fue escrito por el Equipo de Recursos Multiplex de Las Escrituras en la Misión como una reseña del tema a debatirse en la sesión Multiplex sobre “La Biblia en la Misión”. Los comentarios a este texto realizados a través de la Conversación Global serán remitidos al autor y a otras personas para ayudar a dar forma a su presentación final en el Congreso.

RESUMEN

Pedro y Ángela están ocupados con su vida de clase media. Lucía, su vecina de al lado, es una budista de Asia Oriental, y su compañera de departamento está involucrada en cuestiones religiosas de la Nueva Era. Mma Echu no tiene la Biblia en su idioma, y el jefe de su aldea ha construido un santuario para su dios. Amin está interesado en Jesús, pero es analfabeto, mientras que Hussein es sordo. ¿Qué tienen en común todas estas personas? Sufren de un mal que aflige a miles de millones de personas diseminadas en cada nación del mundo: pobreza bíblica. Pero ninguno de ellos es consciente de este mal.

¿Cuáles son las señales de la pobreza bíblica?

Está presente donde hay barreras que impiden a las personas el acceso a la Palabra de Dios en un idioma que entienden bien y el relacionarse con ella en maneras que transformen su vida. Trasciende niveles económicos, condiciones sociales, identidades religiosas, grupos étnicos e idiomas. La pobreza bíblica afecta a regiones con persecución religiosa. Afecta a los analfabetos, los sordos y los ciegos. Aun otros, como los befang de Camerún, simplemente no tienen nada de la Biblia en su idioma. Y muchísimos profesionales en ciudades desde Shangai hasta Munich y Bogotá no confían en ninguna verdad fuera de su propia experiencia.

Las barreras a una relación significativa con la Biblia aparecen por doquier: en contextos urbanos, en contextos rurales, en regiones donde dominan otras religiones importantes, y en el Occidente posmoderno. Pero, una vez que identificamos estas barreras, ¿podemos trabajar también para construir puentes que permitan a las personas superarlas?

Pedro y Ángela están ocupados con el trabajo, la familia, las responsabilidades de la iglesia y el entretenimiento. Pasan mucho tiempo escuchando a comentaristas políticos en la televisión y a programas de entrevistas cristianos en la radio. Tienen no menos de diez Biblias en su casa, pero durante muchas semanas los únicos versículos que oyen son los que se leen en el culto del domingo a la mañana. Pero aun su pastor pasa más tiempo predicando sus propios pensamientos que llevándolos a recorrer las Escrituras. La Biblia, que solía ocupar el centro del escenario en sus vidas, ha sido desplazada hacia la periferia. Como consecuencia, muchos de los valores y actitudes de Pedro y Ángela acerca de cuestiones de su sociedad son determinados por otras personas y no por la relación de ellos con la Biblia.

Lucía y Julia viven al lado de Pedro y Ángela. La familia de Lucía emigró de Asia Oriental. Ella es budista. Su compañera de departamento, Julia, está interesada en la espiritualidad. Muestra una actitud positiva hacia materiales y eventos relacionados con la Nueva Era, pero está interesada también en los elementos místicos del budismo y el hinduismo. También cree que Jesús resucitó de los muertos. Le parece algo “genial”.

Mma Echu se convirtió en seguidora de Jesús hace unos pocos años. No hay ninguna porción bíblica en su idioma. Cuando asiste a cultos de su iglesia, el pastor sólo predica en el idioma dominante del país, que a ella le cuesta entender. Cuando sale del culto de adoración del domingo, siempre tiene hambre de más. Así que sólo asiste a la iglesia ocasionalmente. Entretanto, en su aldea el jefe Ekone construyó un santuario para su dios al lado de su casa, para pedirle que proteja y bendiga a su familia. Ha oído de Jesús, pero hasta donde él sabe, Jesús sólo habla en el idioma dominante. No habla el idioma de ellos. Jesús es un extranjero. Por lo tanto, Él no puede realmente entrar en un diálogo con las ideas y las creencias del jefe Ekone y su pueblo.

Amin oyó hablar de Jesús una vez y quiere saber más acerca de Él. Pero no ha encontrado ningún seguidor de Jesús en el pueblo, donde es dueño de una pequeña tienda. Así que no tiene a nadie con quien hablar de Jesús. Lo que vio fue un libro que la gente decía que hablaba de Jesús, pero él no sabe leer, así que no le serviría. Lo que tiene es una radio y un reproductor de DVD/CD. Del otro lado del pueblo está Hussein. Es sordo. Vive en un mundo muy diferente de las personas que pueden hablar. Tiene fuertes vínculos con los pocos sordos del pueblo, pero todos tienen miedo de los que pueden hablar. Han sido maltratados frecuentemente. En todo esto, nadie les dice nada acerca de Dios. Dios no es sólo extraño para ellos. No existe.

Pedro, Ángela, Lucía, Julia, Mma Echu, el jefe Ekone, Amin y Hussein sufren todos el mismo mal. Sufren de “pobreza bíblica”. La “pobreza bíblica” es una cuestión global y es el resultado producido en todo contexto o ambiente que bloquee o impida el acceso de las personas a las Escrituras en un idioma que entiendan bien y relacionarse con ellas en maneras que transformen su vida. Sorprendentemente, tanto los cristianos individuales como las iglesias pueden obstaculizar esa transformación basada en la Biblia. También pueden hacerlo las personas que están involucradas en misiones y sus agencias misioneras. Es una cuestión universal. Encuentra su origen en el corazón y en la separación entre el ser humano y Dios.

¿Qué aspecto presentarían nuestras vidas transformadas?

Jesús dijo que si fuésemos transformados amaríamos al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestras fuerzas, y amaríamos a nuestro prójimo como nos amamos a nosotros mismos (Mateo 22:34-40, Marcos 12:28-31). Nuestro comportamiento sería agradable para Dios y deleitaría a nuestros prójimos (1 Corintios 13:4-7; Gálatas 5:22-23; Efesios 4:1-6, 25-32; Filipenses 2:1-11; Colosenses 3:12-17).

Las vidas de las personas descritas anteriormente encuentran obstáculos para conocer el amor transformador de Dios.

¿Puede usted identificar qué bloqueos u obstáculos encuentran las Escrituras para producir una transformación?

Cada una de estas situaciones representa un enorme desafío al papel de las Sagradas Escrituras en la misión. Y cada situación plantea una importante pregunta para la reflexión:

1. ¿Por qué las Escrituras no transforman vidas donde y cuando están disponibles?

2. ¿Por qué más de mil millones de personas no tienen Escrituras adecuadas en su propio idioma?

3. ¿Por qué las Escrituras que están disponibles, con frecuencia sólo lo están en forma escrita?

Antes de analizar estas preguntas específicas, comencemos por preguntarnos acerca del lugar de la Palabra de Dios en la misión. ¿Cuál es el valor de la Biblia en la misión? ¿Hay alguna diferencia entre el papel que consideramos que deben desempeñar y el que realmente desempeñan? ¿Cuán centrales son las Escrituras en su ministerio? ¿Qué evidencia verían otros que demuestre su centralidad?

El apóstol Pablo escribió a Timoteo que dos principales propósitos de las Sagradas Escrituras son hacernos sabios para la salvación por la fe en Cristo Jesús y prepararnos para toda buena obra como pueblo de Dios (2 Timoteo 3:14-17). Pablo quería que Timoteo, su hijo en la fe, tuviera la misma confianza que podemos tener nosotros hoy de que la Biblia es esencial para compartir las buenas nuevas que se encuentran en Jesucristo, como así también para experimentar una transformación a la semejanza de Cristo.

Timoteo fue afortunado de joven. Las Escrituras estaban disponibles en su comunidad en una forma y en un idioma que podían usar y entender. Estaban en forma escrita, probablemente en griego. Seguramente habría sido la versión Septuaginta, la traducción griega de la Biblia hebrea, nuestro “Antiguo Testamento”. Además, alguien de la familia se la había leído desde que era un niño o alguien de la comunidad judía mayor las había leído públicamente para que todos oyeran. Pablo menciona que la abuela de Timoteo, Loida, y su madre, Eunice, tenían “una fe no fingida” y que la misma fe habitaba en Timoteo (2 Timoteo 1:5). Pablo además menciona que “desde la niñez”, Timoteo había “sabido las Sagradas Escrituras” (2 Timoteo 3:15). Estas tres personas habían llegado a la fe en Cristo Jesús.

También habían se habían relacionado con las Escrituras. Esto los llevó a una “fe no fingida”, en una sociedad y una cultura que no siempre mostraban una actitud de aceptación o amistosa hacia su fe. Estaban siendo transformados, como seguidores de Jesucristo, en un contexto desafiante.

Reconsidere el caso anterior de Pedro y Ángela a la luz de las palabras de Pablo a Timoteo y la experiencia de su familia alrededor de las Escrituras. Pedro y Ángela, aun cuando sean cristianos y tengan muchas Biblias, están bíblicamente empobrecidos, porque las Escrituras no tienen en su vida el impacto transformador que Dios quiere.

Irónicamente, al fin de cuentas, su situación no difiere de la de Lucía y Julia, sus vecinas, que no saben nada de la Biblia. En casos donde personas como Mma Echu y el jefe Ekone no tienen nada de la Biblia en su idioma, su pobreza bíblica es más clara. No tienen los recursos que tienen Pedro y Ángela. Las personas como Amin, que nunca aprendieron a leer o que ya no pueden hacerlo, siempre estarán empobrecidos bíblicamente, si todo lo que tienen es la palabra escrita. Y Hussein está completamente aislado hasta que alguien desarrolle una forma de comunicarle la Biblia.

La “pobreza bíblica” de estas personas es el resultado de “barreras” que bloquean u obstaculizan el poder de la Palabra de Dios para hacer una diferencia en sus vidas. La existencia de estas barreras debería motivarnos a encontrar “puentes” que ayuden a las personas a conectarse con la Biblia.

Así que volvamos a nuestras tres preguntas anteriores y preguntémonos cuáles podrían ser algunas de las barreras y los puentes más importantes en cada uno de estos casos.

1. ¿Por qué las Escrituras no transforman vidas donde y cuando están disponibles?

¿Por qué, cuando hay suficientes Escrituras y están disponibles, la mayoría de las personas no se relacionan con ellas de una forma significativa?

Barreras

Las barreras incluyen:

  1. La ignorancia, la indiferencia y aun el desprecio por la Biblia.
  2. Una vida atareada, la admiración por la tecnología y la abundancia de entretenimiento.
  3. Lo extraño de la Biblia con relación a la vida en el siglo XXI.
  4. Las creencias acerca de lo que puede conocerse.
  5. La centralidad y la autonomía de la persona.

 La ignorancia, la indiferencia y aun el desprecio por la Biblia

Los adultos y jóvenes de Occidente ignoran por lo general la información más básica de las Escrituras. No podrían contestar la pregunta: ¿Quién fue Adán, Abraham, David o Juan el Bautista? La Biblia es conocida en un sentido vago, pero no es entendida ni valorada. Con todas las otras fuentes de información que piden a gritos que se les preste atención, permanecen indiferentes a la Biblia. Luego, cuando oyen las afirmaciones de la Biblia, muchos las desprecian. Entre los que creen, una cantidad creciente, especialmente de adultos jóvenes, no participan en un cuerpo de iglesia. La Biblia pasa a ser una cuestión personal en lugar de algo compartido dentro de una comunidad de creyentes.

Una vida atareada, la admiración por la tecnología y el entretenimiento

La gente, incluidos los cristianos, está atareada con muchas responsabilidades y actividades. Hay poco tiempo para dedicar a la Biblia, para meditar en ella y permitirle que hable a su vida. Pedro y Ángela no ven a Lucía y Julia con frecuencia. Ninguno de los dos se siente cómodo con el budismo de Lucía ni con la espiritualidad vagamente definida de Julia. No saben cómo compartir la Palabra de Dios con ellas. De hecho, no sabrían qué compartir, ya que ellos mismos pasan tan poco tiempo con la Biblia. Nadie les ha enseñado a alimentarse por su cuenta ni cómo pasar un tiempo compartiendo la Biblia con otros. Lucía y Julia están interesadas en expresiones religiosas alternativas, así que jamás considerarían dedicar tiempo para leer la Biblia a menos que alguien les ayudara a ver una razón para hacerlo.

Las diferentes formas de medios presentes en la sociedad occidental dominan la vida de las personas. Para los cristianos, los medios pueden fácilmente tener un mayor impacto en su vida que la Biblia, así que muchos de sus valores personales y sociales están moldeados por los formadores de opinión de la sociedad y no por la Palabra de Dios. Los héroes de hoy son las celebridades de las industrias de la cinematografía y de la música, y del deporte.

Algunas de estas personas se muestran muy hostiles hacia la fe cristiana y arrojan dudas acerca de la confiabilidad de la Biblia. Lo extraño de la Biblia con relación a la vida en el siglo XXI. Las personas, los lugares y las costumbres que encontramos en la Biblia son extraños a la vida del siglo XXI.

Constituye un desafío para los cristianos conectarse con la Biblia y encontrar el significado y la pertinencia del texto para su vida; a veces es más fácil simplemente ignorarla. Para Lucía y Julia, la Biblia es sencillamente algo extraño.

Las creencias acerca de lo que puede conocerse

La cultura occidental en la que viven Pedro y Ángela está experimentando un cambio histórico con relación a lo que una persona puede afirmar conocer. El conocimiento es cada vez menos objetivo y cada vez más subjetivo. Lo que experimentamos y lo que nos dice nuestra razón al relacionarnos con el mundo exterior ya no se consideran confiables. En cambio, suelen verse como meras opiniones e ideas útiles para uno mismo, a menudo recibidas de nuestros mayores, quienes nos enseñaron a vivir en la sociedad de ellos. La verdad ya no es fija y no hay forma de encontrarla. La verdad bíblica, incluida la moralidad bíblica, es considerada desde este punto de vista. Muchos creen que las verdades bíblicas, sean acerca del mundo o de la moralidad, son simples opiniones de una era anterior sin demanda universal alguna sobre los seres humanos.

La centralidad y la autonomía de la persona

En Occidente, la persona es el centro de su universo. Él o ella deciden quién es dios y lo que es verdadero. La persona también tiende a generalizar desde el significado y la realidad que él o ella ha creado hacia todos los demás. Hay una confianza cada vez menor en una autoridad externa, como Dios o la Biblia. Las relaciones entre seres humanos se reducen a cuestiones de poder y preferencia personal. El valor supremo ya no es el amor, sino la tolerancia.

Puentes

El Gran Puente que supera a todos y es soberano sobre todos es el Espíritu de Dios. El Espíritu es quien finalmente cambia la condición del corazón de cada persona. Él las libera del control del pecado y las introduce a la libertad del servicio a Dios (Romanos 8:1-11). El Espíritu no está limitado o restringido por ningún entorno, sino que cruza todas las barreras. Sin embargo, el Espíritu también nos permite participar en establecer puentes para ayudar a los demás.

Somos desafiados a considerar cómo estas barreras podrían ser zanjadas.

La ignorancia, la indiferencia y aun el desprecio por la Biblia.

El desprecio es difícil de superar sin un amor consecuente por la persona y sin la obra del Espíritu. No obstante, hay algunos puentes posibles para abordar la ignorancia y la indiferencia. En el caso de la ignorancia, si la persona está abierta para aprender, un lugar posible para empezar es con el relato amplio de la Biblia, desde la creación hasta el nuevo cielo y la nueva tierra. La atención estaría centrada en el amor de Dios y en Su búsqueda de la humanidad, invitando a todas las personas a entrar en Su reino gracias a lo que Jesús hizo en Su vida, muerte y resurrección.

¿Cómo podrían Pedro y Ángela llegar a valorar y luego aprender a compartir con Lucía y Julia el gran relato bíblico del accionar pasado, presente y futuro de Dios?

Con relación a la indiferencia, un puente posible sería compartir cómo la Biblia ha influido en nuestra vida. Podemos compartir el relato amplio o pasajes bíblicos más específicos que han tenido un impacto profundo en nosotros. Este compartir puede demostrar la pertinencia personal de la Palabra de Dios.

Una vida atareada, la admiración por la tecnología y el entretenimiento

Un puente importante para abordar estos temas sería la práctica de la lectio divina, ya sea en forma individual o grupal. El proceso requiere que los participantes desaceleren el ritmo de su vida. Dedican tiempo para escoger un pasaje de la Biblia y leerlo. Luego meditan en una palabra o una frase, u otras cuestiones que Dios trae a su atención durante la lectura. Luego pueden orar alrededor de esta palabra o frase, y cerrar reflexionando y resolviendo qué cosas podrían hacer de forma distinta en su vida.

Otro puente involucraría un grupo de estudio bíblico y reflexión, estudiando pasajes una vez a la semana, por ejemplo, con otras personas. Cuando una persona se reúne con otras, rinde cuentas a los demás miembros del grupo. La periodicidad de la reunión permite que cada uno deje lugar a la Biblia en su vida. Y, al hacerlo, cada persona escucha las ideas de los demás acerca del pasaje.

Lo extraño de la Biblia con relación a la vida en el siglo XXI

Un puente posible, en este caso, sería explicar cómo un pasaje bíblico dado influyó para que realizáramos una acción que no esperábamos realizar. Sería el caso especialmente con historias de la Biblia. Pedro y Ángela podrían aprender a mostrar a Lucía y Julia las verdades espirituales que forman parte de aquellas historias que aún son pertinentes a nuestra vida hoy.

En cuanto a creencias acerca de lo que puede conocerse, y la centralidad y autonomía de la persona:

¿En qué puentes puede usted pensar, que podrían construirse para abordar estas dos barreras?

2. ¿Por qué más de mil millones de personas no tienen la Biblia en su idioma?

Según una estimación, se hablan unos 6.900 idiomas en el mundo hoy. (1) La mayoría son hablados por poblaciones pequeñas. Podemos llamarlos idiomas “minoritarios”. En términos más específicos, alrededor del 6% de la población del mundo, unos 400 millones de personas, hablan alrededor del 94% de los idiomas del mundo. Claramente, estos son los idiomas menores del mundo. Incluyen a personas como Mma Echu y el jefe Ekone.

¿Por qué sólo los idiomas mayores tienen la Biblia? ¿Es aceptable que más de mil millones de personas no tengan una Biblia completa en su idioma? Si nosotros, en la iglesia mundial, creyéramos en la importancia de que todos tengan las Escrituras en su propio idioma, ¿no esperaríamos que los líderes de las iglesias y de las misiones se unieran para encontrar formas de erradicar esta pobreza bíblica? Los recursos humanos y económicos ya existen en la iglesia mundial. Así que, ¿qué impide que ocurra esto? ¿Y cómo podemos superar la excesiva dependencia de las iglesias y las misiones de las agencias bíblicas para abordar estos desafíos solas? Requerirá del aporte de la iglesia mundial también.

Barreras

La realidad del idioma y la diversidad de los idiomas originan varias barreras. Destacaremos tres aquí.

  1. La multiplicidad de idiomas: no sólo dialectos.
  2. Las comunidades de idiomas minoritarios: numerosas y marginadas.
  3. El multilingüismo: incomprendido por las culturas mayoritarias

 

La multiplicidad de idiomas

Alrededor de 450 (2) de los 6.900 idiomas hablados del mundo tienen una Biblia completa. Representan unos cinco mil millones de personas. Estas Biblias son un tremendo recurso potencial para la evangelización y el discipulado.

Sin embargo, más de mil millones de personas no tienen toda la Biblia disponible en su propio idioma. Estos no son meros “dialectos”. Son idiomas claramente definidos. De estos idiomas, más de 2.000 (3) probablemente tengan necesidades de traducción pero no hay ninguna traducción en marcha todavía. Casi 2.000 idiomas tienen traducciones en curso. De otros 1.510 (4) idiomas sólo quedan menos de 1.000 hablantes; algunos de estos idiomas están casi extintos, y otros cuentan con una investigación demasiado pobre como para saber la cantidad de hablantes o cuáles son sus necesidades de la Biblia.

 Las comunidades de idiomas minoritarios: numerosas y marginadas

La mayoría de estos idiomas son hablados por poblaciones pequeñas. Podemos llamarlos idiomas “minoritarios”. Frecuentemente son comunidades marginadas en sus países. Son pobres, atendidas deficientemente por los servicios sociales y con poco lugar en la estructura política, así que son pasadas por alto fácilmente. Dado que la cantidad de idiomas minoritarios es grande pero sus poblaciones son pequeñas, es difícil que los que pertenecen al idioma y la cultura mayoritarios las traten con el respeto y la preocupación que Dios tiene por ellas.

El multilingüismo: incomprendido por las culturas mayoritarias

Las personas de los idiomas minoritarios a menudo hablan más de un idioma para poder sobrevivir. Frecuentemente aprenden por lo menos lo suficiente del idioma mayoritario como para comprar y vender en el mercado. Su capacidad

para usar más de un idioma, especialmente el idioma mayoritario, puede confundir a los de la cultura mayoritaria haciéndoles creer que entienden el idioma mayoritario lo suficiente como para suplir sus necesidades espirituales con la Biblia en el idioma mayoritario. Pero ésta suele ser una conclusión errónea. El uso de otros idiomas por grupos de personas minoritarios es un asunto complicado que requiere de una investigación cuidadosa para determinar qué idioma o idiomas son los más aptos para que ellos se encuentren con la Palabra de Dios.

Puentes

La multiplicidad de idiomas

Con relación a la multiplicidad de idiomas, un puente es descubrir quiénes en nuestro contexto no tienen la Biblia en su propio idioma. Muchos de nosotros vivimos en lugares donde se habla más de un idioma. Como líder de su ciudad o región, ¿sabe qué idiomas se hablan en su ciudad o región? Si no está seguro cómo puede hacer esto, puede pedir ayuda. Una vez que usted y otros líderes cristianos identifiquen las necesidades de su ciudad o región para que la Biblia esté disponible, pueden desarrollar un plan para cubrir esa necesidad. Varios socios, tanto iglesias como agencias bíblicas, podrían ayudarlo con el desarrollo de este plan.

Usted y sus amigos podrían ayudar a organizar un programa para desarrollar algunas historias bíblicas orales en un idioma minoritario de su zona, y luego participar en este programa.

Las comunidades de idiomas minoritarios: numerosas y marginadas

Tal vez no pueda identificar ningún idioma hablado en su ciudad o región. En tal caso, usted puede ir a la universidad o institución local que investiga idiomas y culturas. Puede también preguntar a diferentes agencias bíblicas qué información podrían tener sobre idiomas hablados cerca de usted. Podrían darle sugerencias acerca de qué es lo primero que necesita hacerse y cómo podría ayudar usted.

Es probable que las agencias bíblicas sean parte de la solución, cubriendo las necesidades de los idiomas minoritarios cerca de usted. Pero una parte aún más importante serán las iglesias de todo el mundo que se unan a las agencias bíblicas para llegar a estas comunidades de idiomas minoritarios.

El multilingüismo: incomprendido por las culturas mayoritarias

Es frecuente que los hablantes de los idiomas mayoritarios de todo el mundo crean que todas las personas que hablan los idiomas menores entienden también el idioma mayoritario. Así que concluyen que no hay necesidad de ayudar a las comunidades de los idiomas minoritarios. Este es uno de los mayores desafíos para las iglesias también; los líderes de iglesias frecuentemente creen que las comunidades de idiomas menores pueden entender el idioma mayoritario que se usa en la iglesia. Así que no son conscientes de las necesidades espirituales que permanecen sin atender porque los hablantes de los idiomas minoritarios simplemente no entienden lo que se dice.

El desafío, en este caso, es no aceptar las conclusiones de la sociedad que nos rodea. Tenemos que investigar y aprender cuál es la verdadera situación por el bien del reino de Dios.

3. ¿Por qué las Escrituras que están disponibles están limitadas tan a menudo sólo a las personas que saben leer?

Barreras

Cuando pensamos en las Sagradas Escrituras, generalmente visualizamos un libro impreso. Por lo tanto, uno de nuestros supuestos más frecuentes acerca de la Biblia es que debe estar en forma escrita. Esta forma exige que las personas aprendan a leer a fin de entender su significado o que tengan que buscar a alguien para que se la lea. ¿Una persona tiene que estar alfabetizada para ser cristiana? ¿Hemos llegado a sentirnos satisfechos con la palabra impresa porque los que estamos en el liderazgo dentro de la iglesia estamos alfabetizados?

La realidad es que hay miles de millones de personas en todo el mundo que provienen de culturas orales. Muchas no han tenido nunca la necesidad de leer, y la mayoría no sabe leer. Además, hay personas sordas o ciegas, que necesitan una atención especial frente a las dificultades que enfrentan ante un texto escrito.

Cuando la Biblia está disponible sólo en forma impresa, estas personas ven bloqueado su acceso personal a la Palabra viva.

Puentes

Para ayudar a las personas que no pueden usar la Palabra impresa, un puente es brindar la Biblia en los medios y formas apropiados para los hablantes de los idiomas del lugar en que usted vive. Este puente usaría todas las tecnologías a nuestra disposición, como radio, audio (CD, reproductores de mp3), video, Internet, teléfonos celulares, además de las metodologías usadas para desarrollar historias bíblicas orales.

Este artículo ha brindado una breve reseña introductoria de los desafíos de la pobreza bíblica, junto con algunas de las barreras y los puentes correspondientes más importantes.

Si necesita detalles y perspectivas más específicos sobre las barreras y los puentes, consulte por favor los tres textos adicionales sobre estos temas:
1. Las Escrituras en la Misión: La erradicación de la pobreza bíblica. Cómo identificar barreras, una perspectiva geográfica y sociológica.
2. Las Escrituras en la Misión: La erradicación de la pobreza bíblica. Cómo identificar barreras, una perspectiva personal y sintética.
3. Las Escrituras en la Misión: La erradicación de la pobreza bíblica mediante la construcción de puentes.

Considere también el libro: Translating the Bible into Action – How the Bible can be relevant in all languages and cultures, de Harriet Hill y Margaret Hill, Piquant Editions, 2008.

 ¿Cómo contestaría las siguientes preguntas?

1) ¿Qué piensa de las tres principales preguntas?

• ¿Por qué la Biblia no transforma vidas donde y cuando está disponible?

• ¿Por qué más de mil millones de personas no tienen la Biblia de manera adecuada en su propio idioma?

• ¿Por qué la Biblia, cuando está disponible, tan a menudo sólo lo está en forma escrita?

¿Son éstas las preguntas más importantes que deberíamos estar haciéndonos a la luz de la gravedad de la pobreza bíblica? ¿Agregaría usted otra pregunta, quitaría una o cambiaría una? ¿Por qué?

2) ¿Qué ejemplos de “pobreza bíblica” ve usted en su aldea, ciudad o región?

3) ¿Cuáles son algunas de las barreras que enfrenta la gente para acceder a la Biblia o relacionarse con ella donde usted vive?

4) ¿Cuál es la actitud de Dios hacia los pueblos más pequeños y marginados del mundo y sus idiomas?

Equipo de Recursos Multiplex de “La Biblia en la Misión: La erradicación de la pobreza bíblica”

Dr. Michael G. Bassous, Líbano, Sociedad Bíblica de Líbano
Dr. John Bendor-Samuel, Reino Unido, anteriormente de Wycliffe International y Foro de Agencias bíblicas
Internacional Lucia Cheung, Hong Kong, Unión Bíblica
Ravi David, India, Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos
Dr. Rev. Lloyd Estrada, Filipinas, Wycliffe Bible Translators Asia
Richard Luna, Colombia, One Hope

Dr. Fergus Macdonald, Reino Unido, anteriormente de Sociedades Bíblicas Unidas y Foro de Agencias bíblicas

Internacional
Dr. Michel Kenmogne, Camerún, Cameroon Bible Translation and Literacy Association
Todd Poulter, EE.UU. de Norteamérica, Wycliffe Bible Translators International
Saju George John, India, New Life Computer Institute
Rev. Sun-Chang Kwon, Corea, Wycliffe Bible Translators International
Naomi Swindon, Australia, Unión Bíblica
Chantal Tehe-Boa, Costa de Marfil, Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos
Dr. Rev. Erní Walter Seibert, Brasil, Sociedad Bíblica de Brasil

Coordinador: Dr. John Watters, EE.UU. de Norteamérica, Foro de Agencias bíblicas Internacional (FOBAI)
© The Lausanne Movement 2010

1. Ver el Ethnologue en http://www.ethnologue.com [http://www.ethnologue.com/] , seleccionar “Browse
the Web Version” y luego “Statistical Summaries”.
Ver tambiénhttp://www.wycliffe.org/About/AssociatedOrganizations/WycliffeInternational.aspx
[http://www.wycliffe.org/About/AssociatedOrganizations/WycliffeInternational.aspx] y seleccionar
“Translation Statistics,” el sitio de Wycliffe Bible Translators International.

2. Ver las Sociedades Bíblicas Unidas en http://www.biblesociety.org/index.php?id=22
[http://www.biblesociety.org/index.php?id=22]

3. Ver http://www.wycliffe.org/About/AssociatedOrganizations/WycliffeInternational.aspx
[http://www.wycliffe.org/About/AssociatedOrganizations/WycliffeInternational.aspx]

4. Ver el Ethnologue en http://www.ethnologue.com.
Español Global Conversation Translation Team
[http://conversation.lausanne.org/es/people/profile/LGC_Translation]
Acerca de las características multilingües [http://conversation.lausanne.org/es/multilingual_features] |
Sugerir edición a la traducción
[http://conversation.lausanne.org/es/communication/translate_suggestion/LGC_Translation/10351]
Palabras clave: la Pobreza Bíblica
[http://conversation.lausanne.org/es/conversations/search/la%20Pobreza%20B%C3%ADblica]
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By IFOBA, 2012/01/28 9:41 PM

Reflexiones del Grupo de Trabajo de Teología de Lausana
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Esta es una versión condensada del informe completo de las tres consultas del Grupo de Trabajo de Teología de Lausana.
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Preámbulo                                                          
El Grupo de Trabajo de Teología de Lausana (en colaboración con la Comisión Teológica de la Alianza Evangélica Mundial) organizó tres consultas con más de 60 participantes de todos los continentes, para considerar los tres temas principales del lema de Lausana: “Toda la iglesia llevando todo el evangelio a todo el mundo”. Estas fueron las consultas:
• Chiang Mai, febrero de 2008, sobre “Todo el evangelio”
• Panamá, enero de 2009, sobre “Toda la iglesia”
• Beirut, febrero de 2010, sobre “Todo el mundo”
En cada encuentro trabajamos en base a 6 artículos plenarios y 15 a 20 estudios de casos, con un máximo de tiempo dedicado al debate interactivo.

Los párrafos que siguen reflejan nuestro intento de unir dimensiones tanto cuantitativas como cualitativas de las tres fases del lema de Lausana a la luz del testimonio bíblico y nuestro propio contexto. Sirven como parte del aporte del Grupo de Trabajo de Teología para la preparación del Tercer Congreso de Lausana – Ciudad del Cabo 2010.
Los artículos y algunos de los estudios de casos han sido publicados en tres números de Evangelical Review of Theology, 33.1 (2009); 34.1 (2010), 34.3 (2010).

Primera parte – Todo el evangelio
  

Comenzamos por “todo el evangelio” porque la iglesia misma es el producto y la demostración del evangelio, no sólo su portadora. El evangelio, las buenas nuevas de Dios en Jesús de Nazaret, está íntimamente vinculado con la forma en que entendemos la misión de la iglesia y nuestro servicio y testimonio a toda la creación. Hubo seis temas que dieron forma a la consulta:

• El evangelio en la revelación bíblica
• El evangelio y el logro de la cruz
• El evangelio y el poder del Espíritu
• El evangelio en la recepción histórica
• El evangelio en la misión y la cultura
• El evangelio y la ética

Sin embargo, estructuramos nuestro informe final alrededor de seis formas en que el apóstol Pablo usa la palabra “evangelio”.

A. El evangelio cuenta la historia de Jesús a la luz de toda la Biblia.

1. El evangelio es un relato de los sucesos de la muerte y resurrección de Jesús a la luz de las Escrituras del Antiguo Testamento. Como dice Pablo mismo:

Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras (1 Co. 15:1-4). (Ver también Gálatas 1:11—2:10)

 El evangelio está arraigado en la Biblia, modelado por el reino de Dios y constituido por el logro de Jesús como el Mesías, quien cumplió las Escrituras y encarnó el reino de Dios como rey (comparar Hch. 28:23, 30-31).

2. La definición de Pablo del evangelio incluye tanto los hechos históricos centrales (Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día), además de su contexto y marco de significado bíblicos (“conforme a las Escrituras”).

Por lo tanto, nuestra comprensión de “todo el evangelio” debe incluir ambos aspectos. Al tomar de toda la Biblia nuestra comprensión de todo el evangelio, evitaremos reducir el evangelio a unas pocas fórmulas para facilitar la comunicación y el “marketing”, y nos recuerda que en última instancia es el Espíritu de Dios quien atrae e incluye a personas de todas las culturas y lugares en esta historia.

3. La naturaleza narrativa del evangelio, basado en la historia completa de la salvación de Dios en la Biblia, significa que personas de diferentes culturas a veces “entran” en la historia en puntos distintos que responden a sus necesidades particulares o inmediatas y son más inmediatamente importantes en su comprensión cultural, para luego avanzar hacia los hechos y afirmaciones centrales que rodean a Cristo. Lo importante es que, no importa cuál sea el “punto de entrada”, las personas son invitadas a entender y confiar en esta historia: la revelación bíblica del Dios vivo y su obra salvadora en Cristo.

 El plan de Dios, anunciado a Abraham, siempre había sido traer bendición a través de Israel a todas las naciones del mundo (Ef. 2:11-12). De su condición de alienados de Dios, los gentiles pueden ingresar, “por medio del evangelio”, a la misma posición con Dios que la que disfrutaba hasta ese momento el Israel del Antiguo Testamento, de modo que a través de la sangre de Cristo los judíos y gentiles creyentes pueden convertirse en una nueva humanidad en el Mesías, reconciliados entre sí y con Dios a través de Espíritu Santo (Ef. 2:13-18)

B. El evangelio crea una nueva humanidad reconciliada en la única familia de Dios.

1. El plan de Dios, anunciado a Abraham, siempre había sido traer bendición a través de Israel a todas las naciones del mundo (Ef. 2:11-12). De su condición de alienados de Dios, los gentiles pueden ingresar, “por medio del evangelio”, a la misma posición con Dios que la que disfrutaba hasta ese momento el Israel del Antiguo Testamento, de modo que a través de la sangre de Cristo los judíos y gentiles creyentes pueden convertirse en una nueva humanidad en el Mesías, reconciliados entre sí y con Dios a través de Espíritu Santo (Ef. 2:13-18)
2. Esta obra de pacificación de la cruz –reconciliando a judíos y gentiles, y creando una nueva humanidad– no es un mero subproducto del evangelio, sino que es parte de la esencia misma del evangelio (Ef. 3:6). Pablo la incluye en la obra de la cruz.
3. La iglesia, como la comunidad de los que han sido reconciliados entre sí y con Dios es, por lo tanto, la encarnación del evangelio. “Por medio de la iglesia”, Dios proclama la sabiduría divina del evangelio a los principados y potestades (Ef. 3:10). La iglesia no es un mero mecanismo de entrega del evangelio, sino evidencia en sí misma del poder reconciliador del evangelio.

 

 C. El evangelio proclama el mensaje salvador de la cruz y la resurrección.

1. La naturaleza misma del “evangelio” es la de ser buenas nuevas que tienen que ser anunciadas a todas las naciones como la “palabra de verdad” (Ef. 1:13; Col. 1:5, 23; 1 Ts. 2:13). Hay una dimensión intrínsecamente verbal en el evangelio. Es una historia que necesita ser contada para que su verdad y significación puedan ser entendidas. El mensaje de la cruz se plantea como buenas nuevas frente al trasfondo sombrío de destrucción y muerte causado por la rebelión humana y satánica a cada dimensión de la vida y la cultura humanas y a la creación de Dios.

2. El evangelio declara que, en la obra combinada de la cruz y la resurrección de Cristo, Dios asumió en forma integral el juicio que merece nuestro pecado y realizó la derrota y destrucción última de Satanás, de la muerte y los poderes malignos, la reconciliación de los creyentes con Dios y entre sí atravesando toda frontera y enemistad, y la redención final de toda la creación. Todas las bendiciones del evangelio son regalos de la gracia de Dios, que recibimos exclusivamente por fe en Cristo.

3. La cruz fue el acto supremo de entrega de sí mismo por parte de Dios. Por lo tanto, cuando el evangelio es comercializado o sus beneficios son vendidos para obtener una ganancia, se opone completamente al mensaje de la cruz. El sufrimiento es una dimensión esencial de dar testimonio del evangelio; el Nuevo Testamento lo enfatiza repetidamente. En consecuencia, una de las principales razones por la que rechazamos y denunciamos gran parte del denominado “evangelio de la prosperidad” como un falso evangelio es precisamente porque omite la teología de la cruz y del sufrimiento.

D. El evangelio produce una transformación ética.


1. Jesús dijo: “Arrepentíos, y creed en el evangelio” (Mr. 1:15). Un cambio radical de vida va de la mano de la fe en las buenas nuevas; no puede haber separación entre ellos. El mensaje del evangelio exige no un mero asentimiento mental sino obediencia. El evangelio habla de una salvación que es por gracia y para buenas obras. “Si bien no podemos ser salvados por buenas obras, tampoco podemos ser salvados sin ellas. Las buenas obras no son el camino de la salvación, sino su evidencia correcta y necesaria. Una fe que no se expresa en obras está muerta”. La transformación ética que logra el evangelio es obra de la gracia de Dios. Es la gracia de Dios que nos salva y nos modela para vivir en la luz escatológica de la segunda venida de Cristo (Tit. 2:11-14), y nos permite obedecer, aun cuando esta obediencia fiel al evangelio es sacrificial (2 Co. 9:12-13).

2. Esta comprensión del evangelio como una cuestión de obediencia y no sólo de creencia, es compartida por Pedro (Hch. 5:32; 1 P. 4:17), Santiago (Stg. 2:14-26), Juan (1 Jn. 2:3; 3:21-24; 5:1-3) y el escritor de Hebreos (He. 5:9) y, por supuesto, se retrotrae a Jesús mismo (ej: Mt. 7:21-27; Lc. 11:28; Mt. 28:20; Jn. 14:23-24). El evangelio que es intrínsecamente verbal es intrínsecamente ético en la misma medida. No hay evangelio donde no hay ningún cambio.

E. El evangelio declara la verdad y expone el mal ante el juicio de Dios.

1. El evangelio es también verdad que necesita ser defendida contra el rechazo o la distorsión. Así que existe una dimensión polémica del evangelio. Existe en contraste y en conflicto explícitos con otras cosmovisiones, así como con distorsiones y falsas enseñanzas dentro de la iglesia misma. Ser un siervo del evangelio involucra necesariamente una lucha costosa y una batalla espiritual. Esta fue la experiencia de Pablo, y su advertencia (Gá. 1:6-9; 2:5, 14; Fil. 1:7, 27; 4:3; 1 Ti. 1:11; 2 Ti. 1:8; Flm. 13).

2. El evangelio se planta contra el mal como una parte integral de su postura a favor de las bendiciones de la salvación eterna y la esperanza de la nueva creación de Dios. “El mensaje de salvación implica también un mensaje de juicio a toda forma de alienación, opresión y discriminación, y no debemos temer denunciar el mal y la injusticia dondequiera que existan”. (1)

F. El evangelio es el poder cósmico de Dios obrando en la historia y en la creación.

1. Para Pablo, el evangelio parecía tener vida propia, al punto que él podía personificarlo como algo que obra, actúa, difunde y lleva fruto en todo el mundo (Col. 1:6). Todas las cosas en el universo han sido creadas por Cristo, están siendo sostenidas por Cristo y serán reconciliadas a Dios por Cristo a través de la sangre de su cruz. Este es el alcance impresionantemente universal del evangelio (Col. 1:15-23). Por lo tanto, no es sorprendente que el evangelio sea proclamado “en toda la creación que está debajo del cielo” (v. 23), ya que es buenas nuevas para toda la creación.

2. El evangelio es el poder de Dios en Cristo y a través del Espíritu. No existe un evangelio completo sin la persona, la obra y el poder del Espíritu Santo. Él es el Espíritu misionero del Padre misionero y el Hijo misionero, insuflando vida y poder a la iglesia misionera. Sin el testimonio del Espíritu de Cristo, nuestro testimonio es inútil; sin la convicción del Espíritu, nuestra predicación es en vano; sin el poder del Espíritu, nuestra misión es mero esfuerzo humano; y sin el fruto del Espíritu, nuestras vidas poco atractivas no dan testimonio de la belleza del evangelio. Oramos por un mayor despertar a esta verdad bíblica y realidad experimentada en todas las partes del cuerpo de Cristo de todo el mundo.

 Segunda parte – Toda la iglesia

La segunda consulta estudió la identidad, el papel y las funciones de toda la iglesia dentro de la misión de Dios en beneficio del mundo. Tanto la misión como la iglesia y el mundo pertenecen a Dios. La iglesia deriva su identidad y propósito del Dios que nos llamó y nos creó como un pueblo para Sí.
Los debates giraron alrededor de seis temas amplios:

• Toda la iglesia en toda la Biblia
• Toda la iglesia como la sociedad transformada y transformadora
• Toda la iglesia como un pueblo comprometido con la integridad en medio de un mundo dividido
• Toda la iglesia llamada a ser una bendición a todas las naciones, especialmente en contextos de exilio y migración
• Toda la iglesia y las estrategias de misión
• Toda la iglesia en su desconcertante diversidad

 
Organizamos las conclusiones de esta consulta alrededor de los cuatro grandes términos usados para describir a la iglesia en el Credo Niceno, ya que quedó claro que cada uno de ellos tiene una fuerte importancia misional: “Creo en la iglesia que es una, santa, católica y apostólica”.

A. UNA


1. La iglesia es una con relación al único Dios vivo, porque sólo Él es su Creador, Redentor y Señor, sosteniéndola, santificándola y habitándola mediante su Espíritu único. La iglesia es una con relación a Cristo, porque incluye a todos los que están en Cristo. La iglesia es una a lo largo de la historia, porque incluye a todos los que Dios ha llamado para Sí en todas las edades, antes y después de la encarnación. La iglesia es una en todas las imágenes que aparecen de ella en la Biblia, porque hay una sola casa de Dios, una esposa de Cristo, un sacerdocio y templo, sólo un cuerpo: el cuerpo de Cristo.
2. La iglesia única que Dios ha llamado a la existencia en Cristo ha sido tomada de toda nación, tribu, pueblo y lengua, con el resultado de que ninguna identidad étnica individual puede afirmar ser “el pueblo elegido de Dios”. La elección de Dios de Israel en el Antiguo Testamento fue con el propósito de la creación última de esta comunidad multinacional del pueblo de Dios, y el Antiguo Testamento mismo lo avizora y anticipa. Por lo tanto, afirmamos firmemente que,si bien hay múltiples etnicidades dentro de la única iglesia por la clara intención de Dios, ningún grupo étnico individual tiene un lugar privilegiado en la economía de la salvación de Dios ni en el propósito escatológico de Dios. Por lo tanto, creemos firmemente que el lugar separado y privilegiado dado al moderno estado de Israel en ciertas formas de dispensacionalismo o sionismo cristiano debe ser cuestionado, en tanto y en cuanto niegue la unidad esencial del pueblo de Dios en Cristo.
3. La iglesia como “una” también habla de integración. Anhelamos ir más allá de las dicotomías que lamentablemente nos dividen tan a menudo; más bien, queremos ir hacia una comprensión evangélica de la iglesia en la que dichas dicotomías sean consideradas como inválidas en principio. Algunas de estas falsas y dañinas dicotomías son:

palabra y obra. Ambas son partes esenciales de la vida y el testimonio cristianos. La iglesia, por su vida y sus acciones, es la demostración y la estructura de credibilidad del evangelio. Seremos escuchados por nuestras acciones además de nuestras palabras (1 P. 3).

evangelismo y compromiso social. Creemos que la lucha por expresar la relación entre estos dos aspectos se volvió necesaria en la segunda mitad del siglo XX por la errónea separación entre ellos que había ocurrido en la primera mitad. La relación entre ellos es intrínseca y orgánica. Por lo tanto, instamos a Lausana a sostener su afirmación de una comprensión integral de la misión que incluye a ambos en forma inseparable.
4. El carácter de la iglesia como una debe ser visto también como una parte integral del plan de Dios para toda la creación. Tiene una dimensión profética y escatológica. Pablo ve el carácter de la iglesia como una, como la señal profética de esa unidad reconciliada que un día se cumplirá para toda la humanidad y toda la creación en Cristo (Ef. 1:10, 22-23; Col. 1:15-20).

Nuestra preocupación por la unidad de la iglesia debe ser vista como intrínseca a nuestra comprensión de lo que queremos decir por “toda la iglesia” en su misión. Es significativo que Pedro incluya el mandato: “En fin, vivan en armonía los unos con los otros […]” (1 P. 3:8) dentro de un capítulo que habla del testimonio positivo a los incrédulos.

 
B. SANTA
1. La santidad del pueblo de Dios es a la vez un hecho y también un deber. Es un don y también una tarea. Es un estado y también una responsabilidad. La iglesia es la comunidad de quienes Dios ha apartado para Sí, y ha santificado (los ha hecho santos: Lv. 22:32; 1 Co. 1:2; 1 P. 1:2). Pero es también la comunidad de los llamados aser santos en todos los aspectos de la vida en la tierra (Lv. 18:3-5; 19:2; 1 P. 1:15-16). Debemos vivir lo que somos. En este sentido, la santidad es también esencialmente misionera, ya que describe una identidad y una vida que están fundadas en el carácter y la misión de Dios.

2. En 1 Pedro (el eco más fuerte en el NT del mandato del AT: “sean santos, porque Dios es santo”) hay un énfasis muy fuerte en “hacer el bien” o “hacer lo bueno” (diez veces sólo en esta carta). Y se esperaba que esta manifestación de santidad práctica –aun por parte de creyentes que sufrían o de creyentes en contextos de opresión (como esclavos o esposas de amos o esposos no creyentes) – fuera fructífera evangelísticamente.

Vivir de una forma santa, a través de hacer el bien, está integrado con “presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.

En otras palabras, la santidad es integral a la misión. Hay buen evangelismo cuando los cristianos hacen buenas cosas como fruto de la santidad. Sin embargo, confesamos que no hemos alcanzado a comprender esta santidad misional en por lo menos las siguientes formas:
• No hemos incluido el hecho y la exigencia de santidad como una parte integral de nuestra extensión misional cuando ponemos un énfasis exclusivo en el evangelismo y prestamos insuficiente atención a hacer discípulos.
• Toleramos dentro de la iglesia toda una gama de comportamientos no santos, no piadosos y ajenos a Cristo, sin reconocer que contaminan nuestra eclesiología y socavan nuestra misión. Hay muchas variedades de esta falta de santidad en las diferentes culturas, pero necesitan ser reconocidas y abordadas con humildad.
3. Nos hemos dejado cautivar por idolatrías e ideologías que militan contra la santidad bíblica, la cual exige distinguirnos del mundo que nos rodea. Identificamos algunas de las siguientes formas de idolatría en que los cristianos evangélicos suelen participar, o que encuentran formas de aprobar:

• consumismo o avaricia materialista
• nacionalismo o patriotismo
• violencia
• orgullo étnico  
• egoísmo
• injusticia de género

 En todos estos temas, vemos la necesidad de que la iglesia misma busque arrepentimiento, perdón y reconciliación, y de que ore pidiendo una santidad de vida y testimonio más proféticos y misionales.
C. CATÓLICA
1. La palabra “católica” en el credo habla de la iglesia universal, que es otro significado de “toda la iglesia”. La iglesia de Dios es universal en su membresía, porque está abierta a personas de toda y cualquier nación. Es universal en su extensión, porque no conoce límites geográficos. Es universal en tiempo y eternidad, porque incluye todo el pueblo de Dios tomado de todas las generaciones de la historia humana. Y es universal a los ojos de Dios, porque el Señor sabe quiénes son suyos.
2. Pero confesamos que frecuentemente no reconocemos plenamente la contribución que traen a la iglesia todos aquellos que Dios ha llamado a ser parte de ella. En nuestra consulta, consideramos especialmente los siguientes grupos, cuyas contribuciones pueden ser subvaluadas, minimizadas, desestimadas o aun impedidas:

• mujeres
• personas con discapacidades (o “con capacidades diferentes”)
• inmigrantes
• culturas indígenas u originarias
• “movimientos internos” (2)

 
Cuando a tales grupos se los deja permanecer sin voz o invisibles, o son obligados a hacerlo, entonces perdemos el sentido integral, de totalidad, de la iglesia de Dios. En este sentido, cuando no apreciamos y actuamos según la plena catolicidad de la iglesia, dañamos y disminuimos la eficacia de nuestra misión.
3. Dios ha dado una gran variedad de dones, llamados y ministerios a su iglesia universal para beneficio de todos los miembros y para equipar a todo el pueblo de Dios para el ministerio y la misión (1 P. 4:10-11). Necesitamos abrazar esta enseñanza más positivamente y evitar nuestra tendencia a elevar un tipo de dones por sobre otros, o de relegar algunas formas de llamado o ministerio a niveles de importancia secundarios. Afirmamos que los dones y llamados para el ministerio no están definidos por género, ni etnicidad, ni riqueza ni condición social. Dado que toda la iglesia es llamada a la misión, toda la iglesia tiene dones para la misión.
D. APOSTÓLICA
1. La naturaleza apostólica de la iglesia tiene tres significados bíblicos:

a) Histórico: que la iglesia está fundada sobre los apóstoles históricos de Jesucristo. Su testimonio autorizado de Cristo, en palabra, en acción y en los escritos del Nuevo Testamento, junto con su aceptación de la autoridad de las Escrituras del Antiguo Testamento, constituyen la principal fuente autoritativa y final de nuestra eclesiología;
b) Doctrinal: que fuimos llamados a ser fieles a la enseñanza de los apóstoles a través de nuestro sujeción a la autoridad de la Biblia; y

c) Misional: que debemos llevar adelante la misión de los apóstoles de dar testimonio de la obra salvadora de Dios en Cristo.

La iglesia existe como la comunidad de la fe en comunión con los apóstoles; y somos llamados a vivir como quienes son “enviados” en misión, así como los apóstoles fueron enviados por el Cristo resucitado.

2. Hablar de la iglesia como “apostólica” es otra forma de decir que la iglesia es misional por definición. No puede ser de otra forma y ser iglesia. La misión no es algo que agregamos a la identidad y el papel de la iglesia, sino que es intrínseca a ella. Por esta razón, si bien apreciamos el deseo que yace detrás del creciente uso de la frase “iglesia misionera”, la frase es esencialmente tautológica.

3. Nos regocijamos por el celo de muchas diferentes estrategias de evangelismo que han surgido dentro de la iglesia de Dios. Afirmamos y admiramos el compromiso y la energía de quienes llaman la atención de la iglesia a los pueblos y lugares donde el nombre de Jesucristo nunca ha sido oído, y que buscan formas de alcanzarlos con el evangelio. Esta motivación y esfuerzo refleja el corazón del apóstol Pablo mismo. La iglesia apostólica tiene que ser la iglesia evangelizadora.

4. Sin embargo, es posible estar impulsado por estrategias de evangelismo urgentes que carecen de la eclesiología bíblica adecuada o que tienen eclesiologías implícitas que son bíblicamente defectuosas, como:

• Iglesia contenedor: cuando el evangelismo se entiende como llevar la mayor cantidad posible de personas al cielo, la iglesia se convierte en el contenedor donde se guardan los convertidos hasta que llegan allí.
• Iglesia de cosecha: cuando el evangelismo consiste en meter la mayor cantidad de gavillas en el granero antes que finalice la cosecha, en ese caso, la prisa se vuelve fundamental.
• Iglesia salvavidas: cuando el objetivo de la iglesia es salvar almas de un mundo que se hunde, entonces la iglesia se convierte en un bote salvavidas, y no hay ningún fundamento lógico, motivación ni tiempo para involucrarse cultural, social o ecológicamente con el mundo mismo.
5. La prisa evangelística produce un discipulado sin profundidad. Intentar ser apostólico en el celo misionero sin el compromiso con un discipulado santo es hacer pedazos dos de las marcas más esenciales de la iglesia.

Tercera Parte – Todo el mundo



La consulta final abordó el tema de “todo el mundo”, y las reuniones giraron alrededor de seis temas principales:
• El mundo en la Biblia
• El mundo de la creación de Dios
• El mundo de las religiones
• El mundo de la plaza pública globalizada
• El mundo de la violencia
• El mundo de la pobreza y la injusticia 

 
A. EL MUNDO EN LA BIBLIA
1. Existe en la Biblia una ambivalencia fundamental con relación al “mundo”. Por una parte, es la buena creación de Dios, amada por Él y a ser redimida por Él; por otro lado, es el lugar de la rebelión humana y satánica, y de oposición a Dios. Tenemos que tener ambos aspectos en mente, en una tensión creativa, en toda nuestra reflexión y participación misional en el mundo.
2. La Biblia tiene un rico vocabulario para describir el “mundo”. En toda su variedad, las Escrituras hablan del “mundo” en no menos de cinco formas principales. El “mundo” puede significar:
• la creación física
• toda la raza humana, incluyendo naciones, idiomas y religiones
• el lugar de rebelión y oposición a Dios
• el objeto del amor de Dios y el campo de la misión redentora de Dios en la historia
• la nueva creación

La sección final de este informe combina los últimas tres de esas dimensiones bajo el título “El mundo del pecado y la redención”.

3. La Biblia nos dice que Dios es el dueño del mundo, gobierna el mundo, se revela a Sí mismo a través del mundo, observa todo lo que ocurre en el mundo y ama el mundo de “todo lo que ha hecho”. Los seres humanos, como criaturas, comparten todas esas relaciones entre Dios y el mundo.

Si bien cada dimensión de esas relaciones está fracturada y resistida por el pecado, sigue cumpliéndose que, junto con el resto de la creación, todos los seres humanos pertenecen a Dios, viven bajo la soberanía de Dios, tienen algún conocimiento de Dios, son responsables ante Dios, son amados por Dios (no importa cuánto rechacemos su amor o ignoremos las pruebas diarias de este amor, o aun tratemos a Dios como nuestro enemigo) y no pueden escapar de Dios. Vayamos donde vayamos en el mundo, nunca vamos a un lugar donde Dios no esté presente y activo en revelación y gracia soberanas.
B. EL MUNDO DE LA CREACIÓN DE DIOS
1. “De Jehová es la tierra […]” (Sal. 24:1). Nosotros damos testimonio al mundo no cristiano de que “de Jehová es la tierra”. La tierra no es nuestra para hacer lo que queramos porque somos la especie más dominante, ni pertenece a nadie, porque somos sólo una especie entre otras. En los círculos cristianos necesitamos proclamar fuertemente que “de Jehová es la tierra”; y no sólo las personas que están sobre ella: que toda la creación es propiedad de Dios. Cuidamos de la tierra, muy sencillamente, porque pertenece a quien llamamos Señor.
2. La Biblia comienza con la creación (Gn. 1-2), finaliza con una nueva creación (Ap. 21-22) y presenta a Jesús como Aquél a través de quien Dios ha reconciliado todas las cosas en el cielo y en la tierra con Él a través de la sangre de su cruz (Col. 1:15-23). El evangelio es buenas nuevas para toda la creación porque el evangelio es las buenas nuevas de lo que Dios ha hecho en Cristo para deshacer todos los efectos del pecado humano y la maldad satánica, y para redimir toda su creación.
3. En la misión cristiana, la proclamación combinada del reino de Dios y el señorío de Jesucristo constituye un fundamento suficiente para la urgentemente necesaria integración del cuidado de la creación a nuestro pensamiento misional. Si Jesús es Señor de toda la tierra, no podemos separar nuestra sujeción a Su señorío de la manera en que actuamos con relación a la tierra, porque el señorío de Cristo abarca toda la creación. Proclamar el evangelio que dice que Jesús es Señor es proclamar el evangelio que incluye la tierra. El cuidado de la creación es un tema del evangelio.
4. La mayor amenaza a la creación en nuestro mundo hoy es la idolatría del consumismo y el materialismo. El evangelio pone el hacha a la raíz del consumismo. Confrontar esta idolatría dominante, incluso a través del cuidado de la creación y la defensa del medio ambiente, es involucrarse en una guerra espiritual donde sólo el poder de la oración y el evangelio son decisivos.
5. Ciudad del Cabo 2010 debe llamar a los evangélicos a reconocer nuevamente la afirmación bíblica del propósito redentor de Dios para la creación misma. La misión integral significa discernir, proclamar y vivir la verdad bíblica de que el evangelio es las buenas nuevas de Dios, a través de la cruz y la resurrección de Jesucristo, para las personas, también para la sociedad y también para la creación. Los tres destinatarios están quebrantados y sufren por el pecado; los tres están incluidos en el amor y la misión redentores de Dios; los tres deben formar parte de la misión integral del pueblo de Dios.

6. Los cristianos que están trabajando en la biología ambiental y en el cuidado de la creación tienen un llamado misional válido que necesita ser reconocido, alentado y apoyado con recursos por la iglesia, porque ejemplifican cómo integrar el cuidado de la creación en lo que significa proclamar a Jesús como Señor. Cuidar de la creación es un acto de fidelidad a todo el evangelio bíblico y a la misión que fluye de él. Vale la pena notar que quienes participan en este cuidado de la creación como su vocación misional personal dan testimonio con gozo de su fruto evangelístico también. Esto no se ve como una motivación previa o una intención oculta de su labor, sino como un resultado natural y esperado de la fidelidad a la voluntad de Dios.
C. EL MUNDO DE LAS CULTURAS Y LAS RELIGIONES
1. El mundo de la humanidad existe, por clara intención de Dios, en naciones, tribus y lenguas; en otras palabras, en culturas. Las culturas humanas son religiosas en diversas formas y grados. La distinción entre religión y cultura es mucho menos clara de lo que suele presentarse. Todas las religiones existen dentro de culturas, impregnándolas y dándoles forma. Por esa razón, las religiones comparten la ambigüedad radical de todas las culturas humanas.
2. Hay por lo menos tres elementos entrelazados dentro de las religiones como fenómenos culturales. Primero, dado que todos los seres humanos han sido creados a la imagen de Dios y reciben la revelación general de Él, habrá alguna evidencia de la obra de revelación de Dios dentro de los elementos religiosos de cualquier cultura. Pero, segundo, dado que todos los seres humanos son pecadores, dicha revelación también estará distorsionada y oscurecida por nuestra desobediencia voluntaria, y esto también asumirá formas religiosas. Y tercero, dado que Satanás también está obrando en el mundo, habrá elementos de engaño y maldad satánicos en todas las religiones influidas por la cultura. Resumiendo, todas las religiones pueden incluir elementos de la verdad de Dios, pueden estar fuertemente cargadas de pecado y pueden ser sistemas de esclavitud e idolatría satánicos.

3. Todos los seguidores de Cristo experimentan el desafío de la doble pertenencia: somos cristianos que pertenecemos a Jesús, y además nos encontramos dentro de alguna cultura a la que pertenecemos por nacimiento o circunstancias. El desafío es que mientras no podemos escapar al hecho de esta doble pertenencia, somos llamados a una lealtad de pacto única al Señor Jesucristo.

4. Los cristianos de Occidente enfrentan el desafío de la “doble pertenencia”, de ser discípulos de Jesús mientras viven dentro de culturas de consumismo y militarismo. Deben estar conscientes del poder idolátrico y cuasi-religioso de esas fuerzas dominantes en su cultura y la medida en que los creyentes pueden ser subvertidos por el sincretismo inconsciente y la idolatría cultural.
5. Hay algunos pueblos en otras culturas, no conectadas previamente con el cristianismo establecido, que ahora están siguiendo a Jesús mientras viven dentro de sus tradiciones religioso-culturales originales. En su búsqueda de seguir a Jesús fielmente, se reúnen con otros de Sus seguidores en pequeños grupos para tener comunión, enseñanza, adoración y oración centradas alrededor de Jesús y la Biblia. Al mismo tiempo viven sus vidas social y culturalmente dentro de sus comunidades de nacimiento.
6. Todos los fenómenos relacionados con seguir a Jesús dentro de diversas tradiciones religioso-culturales, sean de Occidente o no, requieren una cuidadosa evaluación bíblica, teológica y misionológica. Los peligros del sincretismo están en todo el mundo, así como las complejidades de la contextualización cuidadosa y bíblicamente fiel. Somos llamados al discernimiento cuidadoso en cuanto a qué elementos de cualquier cultura religiosa son marcas de la gracia y providencia comunes de Dios, y cuáles son idolátricas.
D. EL MUNDO DEL PECADO Y LA REDENCIÓN
1. Vivimos como personas quebrantadas y pecadoras en un mundo quebrantado y pecador. Nuestra conferencia tocó varias áreas importantes donde aparece ese quebrantamiento:
• los efectos negativos de la globalización
• la continua pobreza global e injusticia económica
• los desafíos del crecimiento de la población y los enormes centros urbanos
• la destrucción del medio ambiente natural y el cambio climático generado por el hombre que ya está afectando a los más pobres del mundo
• el flagelo del VIH-SIDA
• las culturas de violencia que permean la sociedad desde niveles domésticos a internacionales
• la amenaza del desastre nuclear
• los peligros del terrorismo y sus causas subyacentes
• el avivamiento de las divisiones étnicas y religiosas

 
2. Toda teología de misión debe tomar en cuenta estas realidades globales al discernir lo que significa abordar todo el evangelio para todo el mundo. Cuando hablamos del “mundo”, no podemos sólo pensar numéricamente en “todas las personas que viven en el mundo”. Debemos pensar contextualizadamente en todo lo que está en el mundo que afecta las vidas de las personas, las estructuras sociales que les dan forma y el medio ambiente físico del cual dependen.

Nuestro llamado misional exige un consumo más cuidadoso y crítico, producción creativa, denuncia profética, defensa y movilización por las víctimas de injusticia en todo el mundo. Si bien apoyamos el Desafío Miqueas de hacer responsables a nuestros gobiernos por sus compromisos de “convertir la pobreza en historia”, debemos dedicarnos a “convertir la avaricia en historia” en nuestras propias vidas, iglesias, comunidades, países y mundo.

3. La iglesia como el pueblo del Dios creador y redentor, por lo tanto, también vive con la ambigüedad de que nosotros mismos somos personas caídas que compartimos el quebrantamiento del mundo y a menudo contribuimos a ese quebrantamiento; y, sin embargo, somos redimidos para vivir en forma redentora dentro del mundo. Damos testimonio del hecho logrado de la redención (en el mensaje de la cruz y la resurrección), damos testimonio del poder continuo de Dios a través de Su Espíritu que obra constantemente en nuestros días, y damos testimonio de la esperanza de la redención última de toda la creación.
4. Tenemos esperanza, no en el éxito final de lo que nosotros podemos hacer para arreglar el mundo, sino en la victoria alcanzada de Dios a través de Cristo, que garantiza la nueva creación donde todo lo que está quebrantado será hecho nuevo.
Epílogo
Como Grupo de Trabajo de Teología de Lausana, ofrecemos estas reflexiones, preguntas y desafíos a todo el pueblo de Dios que espera, con nosotros, compartir las bodas del Cordero.

Entonces los redimidos de toda tribu, nación y lengua se unirán a los ángeles para cantar las alabanzas de Jesús. Entonces veremos todo lo que el evangelio completo habrá logrado a través de Cristo, porque entonces veremos la redención de incontables millones de vidas humanas, el purgamiento y la transformación de cada cultura humana y la renovación de toda la creación.

Entonces nos uniremos final y plenamente con “todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay”, para cantar:
“Al que está sentado en el trono,
y al Cordero,
sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder,
por los siglos de los siglos” (Ap. 5:13).
 
1 John Stott, Christ the Controversialist, London: Tyndale Press, 1970, p. 127.
2 El pacto de Lausana, párrafo 5
3 Seguidores de Jesús que siguen dentro de la cultura religiosa que los rodea; ver la Tercera parte, secciones C5 y C6.
4 Que dice lo mismo dos veces con diferentes palabras

La Centralidad de la Biblia

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By IFOBA, 2010/06/30 12:21 AM

La Biblia es base de las diferentes ramas del cristianismo. ¿Qué lugar debe ocupar en la elaboración de la doctrina y en la norma de la vida y la práctica del culto? Ha sido una larga discusión, pero los creyentes coinciden que es la Palabra de Dios en las palabras de los hombres.

El Foro de Agencias Bíblicas México conjunta a las entidades que trabajan en la traducción, distribución o uso de las Sagradas Escrituras. Es la primera vez en la historia de nuestro país que se logra tal unidad para acrecentar la accesibilidad y el impacto de la Palabra de Dios hacia toda la población del país y defender o promover la centralidad de la Biblia en la vida y misión de la Iglesia.

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EXPO VIVA LA BIBLIA 2010: Volvamos a la Biblia

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By IFOBA, 2010/06/19 9:41 PM

“Volvamos a la Biblia”
“Lámpara es a mis pies tu Palabra, y lumbrera a mi camino.”Salmo 119:105

Fecha:
4 al 6 de agosto 2010

Lugar:
Templo cristiano “La Santísima Trinidad”
Gante 5 Centro Histórico
México, Distrito Federal

Horario:
17:00  a 20:00

Visita la sección de Viva la Biblia.

Bienvenidos a IFOBA México

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By IFOBA, 2009/10/13 6:45 PM
La Biblia

La Biblia

Las organizaciones miembros del IFOBA México, le dan la bienvenida a este sitio web. Para el IFOBA México, es un privilegio servir a la Iglesia Evangélica de nuestro país en la proclamación de las Buenas Nuevas de Salvación mediante la traducción bíblica, publicación, distribución, aplicación y uso de las Sagradas Escrituras en los idiomas nacionales y del mundo.

Ante todo, el IFOBA México colabora en unidad para generar un impacto espiritual e intregal en la sociedad  mexicana a través del estudio de la Biblia en cada hogar y en cada etnia de nuestra nación.

Sea parte de este mover de Dios y únase en oración para apoyar al IFOBA México.

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